De las dietas detox al nuevo orden mundial

Marta Torres

Publicado el 9 de febrero de 2016; caduca en -470 días

Nos encanta escuchar cuentos. Tenemos el cerebro diseñado para ello. Entendemos de manera más profunda cualquier idea o concepto si está asimilada a una historia o a una emoción. Por esta razón, nos contamos el mundo a través de mitos, que no son más que historias sagradas e inusualmente potentes que funcionan desde hace milenios y que activan resortes poderosos en nuestro intelecto. Quizá sin saberlo, los líderes más poderosos, los políticos e incluso los publicistas han empleado estos mitos para convencer a sus seguidores y a sus clientes. Es el caso de los líderes mesiánicos, las sectas y sus promesas de paraísos terrenales y los cosméticos de la eterna juventud. En este artículo repasaremos algunos de estos mitos en relación a supuestas creencias antisistema, y bajo esta categoría agrupamos tanto terapias alternativas como pensamientos conspiranoides y paracientíficos, todas ellas creencias que se sustentan en la emoción y la lógica del mito. Adaptando al tema un famoso meme de la era de Internet diríamos: «hay cuentos que moldean tu cerebro, y no lo sabes».

La vuelta a los orígenes

Conocida también como la vuelta a la pureza de los orígenes. En muchas culturas el mito de la creación nos habla de un mundo limpio de pecado original y habitado por seres puros en contacto con sus dioses y la naturaleza. Es el caso del paraíso terrenal de la Biblia, o de los sucesivos ritos de creación de la mitología hindú, en los que el mundo es creado como ente perfecto y se va corrompiendo con el tiempo. Según esta forma de ver las cosas, habitamos un mundo corrupto y anhelamos la pureza de los orígenes. A este mito se refieren todas las creencias que vinculan lo natural a lo bueno y lo artificial a lo malo; de esta convicción proviene también el mito del buen salvaje, entendida como ser humano aun no estropeado por la civilización, e incluso la mitificación de la infancia como un periodo aún no manchado por la edad adulta.

Un poco más allá, nos será fácil rastrear este mito en el pavor hacia los productos químicos y los transgénicos, o el éxito de la agricultura ecológica, entendida como natural y buena. En un curioso rizo narrativo, esta obsesión por la pureza podría estar detrás también de las dietas destinadas a purificar el cuerpo de los excesos, cual penitencia capaz de restituirnos nuestra pureza original. Se trata de las dietas detox, la dieta limpia o bien prácticas como la limpieza de colon, como si la limpieza pudiera tener algún sentido en relación con los intestinos. Queremos volver a un pasado mítico en el que no estábamos embrutecidos por necesidades animales, como la comida (y todo lo que representa ingerir alimentos) o el sexo. Queremos volver a ser ángeles y comer frutas de colores cultivadas en hermosos jardines; y sobretodo, queremos dejar de ser animales sudorosos y con fecha de caducidad.

La enfermedad como castigo a una conducta inapropiada

Hay muchas corrientes terapéuticas alternativas que afirman que la enfermedad surge de una experiencia traumática mal asimilada. Es el caso de la llamada nueva medicina germánica, desarrollada por el doctor Hammer. Esta nueva medicina cree que la enfermedad, y en concreto el cáncer, es un aviso de nuestra psique que podemos revertir si entendemos el mensaje. Es decir, y volviendo al mito, un castigo divino susceptible de perdón si encontramos al sacerdote adecuado.

La nueva medicina germánica ha alumbrado otras terapias que aún ahondan más en la idea del castigo. En el caso de la Bioneuroemoción, por ejemplo, el cáncer es una respuesta del cuerpo a una amenaza, normalmente simbólica. De este modo, un cáncer de estómago es la respuesta a la incapacidad de una persona para asimilar ciertas situaciones. En estos casos, la creencia va más allá de la narrativa del cuento y se vuelve simbólica, como sucede con el psicoanálisis o las mancias que adivinan el futuro en las entrañas de los animales. La curación, por tanto, se parecerá más a un análisis de texto, en el que tenemos que desentrañar símbolos y metáforas. Una vez entendido el mensaje, la enfermedad desaparece. Una vez asimilado el castigo, somos perdonados. Como construcciones literarias que son, todas estas terapias emplean diversas figuras retóricas para construir su discurso: desde el abuso de historias personales muy subjetivas hasta la figura del doctor-héroe poseedor de una sabiduría ancestral que, empleando otro meme de internet, «la medicina oficial no quiere que sepas». Y esto nos lleva al siguiente mito.

Como construcciones literarias que son, las terapias alternativas emplean diversas figuras retóricas para construir su discurso: desde el abuso de historias personales muy subjetivas hasta la figura del doctor-héroe poseedor de una sabiduría ancestral

David contra Goliat

La lucha del pequeño contra el grande es el motor de buena parte de la ficción actual, desde los rebeldes contra el imperio de Star Wars (1977, George Lucas) hasta Erin Brockovich (2000, Steven Soderbergh). Nos sentimos reconfortados cuando el débil logra imponerse al fuerte, sobre todo si la lucha está llena de dificultades. Esta misma lógica está detrás de cualquier enfrentamiento entre grandes organizaciones (las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, Estados Unidos, Montsanto…) y pequeñas (un grupo de agricultores, trabajadores explotados, afectados por las vacunas…). De forma inconsciente tendemos a ponernos de parte del grupo pequeño. Es por este motivo que abominamos de lo oficial, al que asociamos con el poder y la imposición vertical. Aunque no siempre se corresponda con la realidad, sentimos que el débil tiene siempre razón, simplemente porque funciona mejor como historia con final feliz. Esta forma de pensar no sería negativa: al fin y al cabo equilibra un poco las cosas cuando hay mucha diferencia de fuerzas entre las partes, si no fuera porque funciona de maravilla junto a otro mito muy en boga en la sociedad moderna de masas: la conspiración oculta.

De los protocolos de Sión a la exopolítica

Explica Umberto Eco en El cementerio de Praga que Los protocolos de los sabios de Sión, famoso texto antisemita publicado por vez primera en la Rusia zarista, fue un libelo construido por la policía secreta para justificar los pogromos contra los judíos. Asimismo, este texto fue copiado de Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu, escrito Maurice Joly en el año 1864 para atacar a Napoleón III que, a su vez, plagiaba la obra anti jesuita Los misterios de las personas de Eugène Sue. En todos los casos la estructura era la misma: los malos se reunían para hablar en voz alta de sus planes con «pelos y señales», a la manera de los supervillanos que quieren dominar el mundo en los comics de superhéroes. Este libro chabacano, autoinculpatorio y a todas luces falso fue tomado como verdadero hasta 1921, año en que el Times demostró sin lugar a dudas que era falso. Sin embargo, hay quien continuó creyendo que los judíos querían gobernar el mundo, entre ellos el empresario Henry Ford o el político Adolf Hitler. De hecho, este texto está detrás de la mayoría de teorías conspirativas actuales sobre organizaciones en la sombra que quieren dominar el mundo, como las que culpan a los banqueros judíos (de nuevo) o a los Illuminati. Aunque para mi gusto las teorías más creativas son las que añaden a la salsa las conspiraciones extraterrestres.

Las conspiraciones extraterrestres son un subproducto de las conspiraciones tradicionales pero con el villano residiendo fuera de nuestro planeta.

Extraterrestres y Nuevo Orden Mundial

Aquí dejaremos de lado los aspectos religiosos de la experiencia OVNI (con sus arrebatos místicos y sus íncubos de naturaleza sexual) para centrarnos en la política. Las conspiraciones extraterrestres son un subproducto de las conspiraciones tradicionales pero con el villano residiendo fuera de nuestro planeta. Mientras, los villanos habituales, rosacruces, judíos o masones, se quedan en meras comparsas de los extraterrestres. A esta creencia se la conoce como exopolítica y se hacen simposios y conferencias en los que se habla del Nuevo Orden Mundial al estilo Protocolos de Sión, pero dirigido por alienígenas. La expresión Nuevo Orden Mundial se empleó bastante al final de la segunda guerra mundial para hablar de las Naciones Unidas aunque su construcción como falsa conspiración procede del miedo de los estamentos más conservadores, clero y nobleza, a perder sus privilegios ante el auge de las ideas racionales e ilustradas en los siglos XVIII y XIX. De manera que los que creen que hay un club de poderosos conspirando para dominar el mundo beben directamente de las fuentes más reaccionarias del siglo XIX. No obstante, y aunque parezca paradójico, la Ilustración también creía en mitos, en este caso relacionados con el progreso, el paraíso terrenal y el Apocalipsis, pero esto es otra historia y deberéis esperar a otra ocasión.

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Marta Torres

Periodista en medios escritos y radiofónicos, especializada en antropología urbana, ciencia, tecnología y cine. Fundadora de Bdebarna, una web que reúne a exploradores de la ciudad de Barcelona y que lleva recopiladas más de 2.300 historias sobre la ciudad. Colaboradora en Judexfanzine.net.