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FICHA TÈCNICA

Ártico

Arctic

director:

joe penna

año:

2018

nacionalidad:

islandia

productores:

estreno en España:

31 de mayo de 2019

98 minutos

El enemigo es el paisaje

Lluís Rueda | El cine, y últimamente las series de televisión, ha tratado con cierta fascinación el relato del hombre contra los elementos de la naturaleza desde diferentes ángulos y géneros, pues el survival es en sí un sustrato del género de aventuras, como lo es del terror e incluso del thriller. Como decíamos, la pequeña pantalla nos mostró hace poco con The Terror esa amplitud de miras a la hora de narrar un suceso histórico terrible: la última expedición al Ártico del explorador británico sir John Franklin al mando de los barcos Erebus (el buque insignia) y Terror. A partir de la novela de Dan Simmons, en esta “aventura polar” se asume el terror como algo psicológico y atávico que va sujeto a la idea de la inmensidad, la soledad e incluso a la de sentirse abandonado por Dios y por cualquier principio de moral. Sin embargo, es este último bastión al que se aferra el superviviente interpretado magistralmente por Mads Mikkelsen en Ártico, la ópera prima de Joe Penna.

En los últimos años nos han llegado películas como Infierno blanco (The Grey, 2012) de Joe Carnahan, Everest (2015) de Baltasar Kormákur o la fallida La montaña entre nosotros (The Mountain between us, 2027) de Hany Abu-Assad con el frío y la nieve como antagonistas palpables, pero a mi juicio, Ártico guarda más similitudes con Cuando todo está perdido (All is lost, 2013) de J.C. Chandor, con Robert Redford (Las aventuras de Jeremiah Johson) como único superviviente de un naufragio en alta mar. En este caso concreto, en algún lugar indeterminado del Ártico, Joe Penna nos sitúa a un superviviente de un accidente aéreo dejando en un fuera de campo inicial toda su odisea y su lucha. Reveladora es la escena de su inicio en que el aviador se extrae un calcetín y vemos cómo le faltan dedos de los pies, probablemente amputados por congelación. Aún con toda esa economía hallamos un espíritu luchador que nunca tira la toalla y lleva las posibilidades del survival al límite, sin abandonarse a su suerte más que por las esquivas circunstancias de alguna equivocada decisión. Hay algo en la vulnerabilidad del personaje de Mikkelsen que casa a la perfección con el del anciano Redford atrapado en un velero hecho añicos en alta mar.

La variación del filme de Penna se da en que otro accidente a pocos kilómetros de su improvisado campo base con una mujer superviviente impulsa al protagonista a salir de su extraño e indefinido lugar de confort (por llamarlo de algún modo) y recorrer cientos de kilómetros arrastrando un trineo con la joven moribunda. Hasta ahí la originalidad. El filme no aporta demasiada innovación a este subgénero y se centra en hacer verosímil todo lo expuesto siguiendo los clichés con convicción y buen criterio en la puesta en escena. Como decía, aquí el enemigo es el paisaje blanco y la tentación de que el superviviente devenga quebrantable y se abandone.

Ártico es, sin más, un espectáculo de buen pulso y un filme en el que el silencio deviene amenazador. Una película de aventuras sin fisuras que, aunque se concede algún que otro Deus ex machina molesto, luce honesta, lúcida y consigue que empaticemos durante todo el metraje. Prometedor Joe Penna en su debut y magnífico Mikkelsen hasta en el último gesto.


Artículo publicado el 30 de mayo de 2019

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