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FICHA TÈCNICA

Quien a hierro mata

director:

Paco Plaza

año:

2019

nacionalidad:

España

productores:

estreno en España:

30 de agosto de 2019

107 minutos

Pesca de arrastre

Tras el buen sabor de boca que nos dejó Verónica, Paco Plaza (Romasanta, [REC] 3), regresa a la cartelera con una propuesta que, si en síntesis parece alejada del cine de género fantástico, proyecta mucho del mismo y coquetea con el thriller más sísmico, vibrante y de operística al estilo sudcoreano. Con el narcotráfico de fondo, como si se tratara de un elemento metastásico del paisaje gallego, Quien a hierro mata es un filme de venganza, con un arranque entre costumbrista y crepuscular, en que un enfermero, Mario, interpretado por Luis Tosar tiene entre sus pacientes la figura de un viejo narcotraficante, bien interpretado por el fallecido actor Xan Cejudo, que ingresa en la residencia donde trabaja tras salir de prisión. En su poderoso arranque, Plaza, nos presenta al clan de los Padines operando en alta mar y colocándonos de entrada en una experiencia de una violencia abrasiva que será tónica general en una propuesta que arriesga, que no se encorseta en especulaciones morales y que deviene un acierto global.

Lluís Rueda | Quien a hierro mata es un excelente cóctel de fantastique y cine negro autóctono, un desinhibido ejercicio fílmico que busca ampliar la idea del horror cotidiano llevando esa suerte de fantasmagoría acumulada en capítulos infinitos fuera de campo, en el drama de un territorio, en el paisaje mortecino y la rabia sostenida de varias generaciones respecto a la impunidad del narcotráfico y sus víctimas "directas". Así como Jaume Balagueró, con el propio Tosar como protagonista, nos encauzaba en el camino minimalista del cine de horror con su muy estimable Mientras duermes (2011), su compañero de aventuras cinematográficas, coge el testigo y amplia el campo de experimentación; a resultas un filme de carácter, perdurable y con una interesante combinación de la tradición del cine de vigilantes y el retrato visceral y muy "cine quinqui" de los bajos fondos del norte peninsular. Quien a hierro mata muestra también cierto encaje hanekeniano, pero su fórmula huye de lo puramente directo y pesimista tan propio del realizador suizo y busca el contraste con cierto discurso esperanzador; eso, cabe decirlo, le resta eficacia y en las concesiones al espectador es donde la cinta me provoca mis reservas. El exceso en el manejo del flashback, que busca la justificación de los actos de Mario y sobreexplicando la coyuntura familiar, en alusión a un hermano fallecido de sobredosis, no ayuda; desdibuja el interesante perfil sociopático del enfermero: existente, claro, y nunca llevado al límite. Siendo este un filme tan valiente en su planteamiento y en su condición (acaso parejo las aportaciones de Jorge Sánchez-Cabezudo o Daniel Monzón en busca de ese noir peninsular) sorprende que no dé una marcha más y sortee el caos moral al que nos aboca con un desenlace aún más inmisericorde. Plaza, en ese sentido, busca más el golpe de efecto estético que una resolución de mayor contundencia. Pero, desde luego, es la del director de Verónica una obra de categoría enorme, una bajada a los infiernos que nos lleva de Gomorra (2014- ) a Fariña (2018) (series imprescindibles para manejarnos en los códigos del hampa europeo), al cine hiperventilado de Park Chan-wook y de ahí incluso a clásicos como Misery (Rob Reiner, 1990).

Las intimistas escenas en que un perturbado Mario arranca su venganza con el anciano vencido entre las paredes de la residencia, son puro caviar de suspense, y el actor de Celda 211 convence en esas secuencias pese a que el abuso de sus tics (siempre he pensado que siendo un actor muy solvente se contagió en algún momento del peor Javier Bardem) estropee parte del tercer acto; junto con algunas decisiones de dirección ya comentadas arriba. Por el contrario, cabe destacar los inmensos Enric Auquer y Ismael Martínez como los espídicos hijos descerebrados del clan de los Padines, la película sería mucho menos sin sus actuaciones al límite; a estos dos piezas un día los vemos rodando con los hermanos Cohen. Tampoco quiero olvidarme de la fantástica dirección de fotografía de Pablo Rosso y la muy hipnótica banda sonora de Maika Makovski.

Quien a hierro mata
es una notable película, técnicamente fantástica y, seguro, importante en el devenir del actual thriller europeo.


Artículo publicado el 30 de agosto de 2019

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