boto

críticas

FICHA TÈCNICA

Saint Maud

director:

Rose Glass

año:

2019

nacionalidad:

Reino Unido

productores:

SONY PICTURES

estreno en España:

23 de diciembre de 2020

84 minutos

Un remolino del cielo al infierno

El debut de la directora británica Rose Glass en clave cine de horror no puede resultar más excitante, atractivo y apetecible. La propuesta, Saint Maud, es un filme que baraja el suspense religioso vía revelación, milagros intuidos, y flagelaciones de atroz calado que se ceban en la figura de una joven enfermera que bien pudiera proyectarse en místicas como Juana de Arco, Santa Teresa de Jesús o la niña fetiche del Opus Dei traída por Guillermo Fesser en la también, a su manera, gótica y oscura Camino. ¿Pero qué convierte esta ópera prima en algo novedoso, fresco, y lo diferencia, a priori, de blockbusters apreciables como Stigmata (Rupert Wainwright , 1990)?

Lluís Rueda | Lo primero es el orden impecable de su exposición, una escalonado y perfecto relato de fanatismo auto inducido por una chica inadaptada, una joven que en cierto modo busca destacar y redimirse de lo mundano a través de un enfoque extremo, de cariz pantasexual y psicótico de la idea de Dios y lo divino. Con ecos a The Devils (1971) de Ken Russell o, ¿porqué no?, incluso a otra joya británica como Witchfinder General (1962) de Michael Revees. Y es que, pese a su construcción intimista, Saint Maud bebe a su manera de los torture films de manual y un buen número de filmes sadianos, e incluso de melodramas píos pero con elementos escabrosos como La religiosa (La religieuse, 1966) de Jacques Rivette.

Maud (fantástica la joven actriz Morfydd Clark) nos acompaña por un paseo a los infiernos en el que el decorado es una ciudad británica costera arremangada entre los neones de sus casinos y sus playas evocadoras. Su misal es su uniforme de sanitaria, su templo, la casa de una famosa bailarina terminal, y su misión no es otra que alejar de todo pecado a la criatura que renunció a su alma para caer en el pecado: véase, lesbianismo y alcohol. Aunque una de las claves que convierten el filme en casi un juego de seducción entre ambos personajes sea precisamente la idolatría que profesa la joven fanática religiosa por la figura de la moribunda bailarina. Es en ese juego de perspectivas sensuales, aderezado de divinos conatos de éxtasis, donde mejor luce el filme. Es decir, en aquellos momentos en que se sitúa sin remordimientos en la liga de The Duke of Burgundy (2015) de Peter Strickland.

Los campos rápidamente se invierten y el dibujo de Rose Glass es tan juguetón como para que el espectador no dude en atrincherarse con el decadente personaje interpretado por Lily Knight y así adentrarse en el espectáculo de la revelación mística y feroz de la protagonista como lo haría ante un psicópata en formación en cualquier biopic sobre asesinos. Y esa partida peligrosa entre ambas, junto al empeoramiento de la salud mental y las visiones de la joven Maud, son expuestas con delicada precisión justo hasta un instante. Me refiero a aquel en el que la realizadora decide incorporar / reforzar la idea del Demonio o lo satánico y utilizarla de la manera menos conveniente: la del golpe de efecto de filme de terror de manual; es decir, lo que yo llamo marcarse un gratuito “Expediente Warren”. Si bien esto, entenderá el espectador, echa de una patada del filme justo en su punto más álgido, cabe perdonarlo (el perdón es importante). Reitero, estamos ante una ópera prima que “peca” de cierta ansiedad en algunos momentos. Sin embargo hemos de decir que la última epifanía es preciosa, llena de fuerza y nos da alas para elevarnos y llevarnos un grato conjunto de sensaciones. ¡Caray!, el trío portentoso de directoras de género noveles que han conformado Rose Glass, Romola Garai (Amulet) y Amy Seimetz (She Dies Tomorrow) este 2020 es realmente maravilloso. No les perdamos la pista.

Saint Maud ha podido verse en el TIFF (Festival internacional de cine de Toronto), Sitges - Festival Internacional de Cine de Cataluña y fue galardonada con el Gran Premio del Festival de Cine Fantástico de Gérardmer.


Artículo publicado el 23 de diciembre de 2020

Más críticas