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FICHA TÈCNICA

Relic

Relic

director:

Natalie Erika James

año:

2020

nacionalidad:

Australia

productores:

AGBO, Carver Films, Film Victoria, Nine Stories Productions, Screen Australia

estreno en España:

12 de marzo de 2021

89 minutos

Horror hecatiano

Lluís Rueda | Debut deslumbrante de Natalie Erika James. En este filme de horror intimista y sugerente, una hija, una madre y una abuela son acosadas por un tipo de demencia que está consumiendo a la familia.

Cóctel inmejorable de ciertas sagas malditas con especial hincapié en la idea de la enfermedad, concretamente la demencia, Relic insiste en señalar el horror en la cotidianidad y la pérdida mediante la exposición diáfana de los recuerdos y los vínculos familiares como poderosos símbolos, casi telúricos: la feminidad y el clan femenino como un caldo espiritual, poderoso y místico que se transforma, muda la piel y se recicla en espíritu insondable, amedrantador, generador y depredador a su vez de vida. Como Perséfone, la anciana y madre del filme, interpretada por una espléndida Robyn Nevin, es una reina en su propio inframundo, una deidad de vida, muerte y resurrección. Las tres generaciones de mujeres en el filme conforman un ente atrapado en una casa-cerebro y esto, muy polanskiano, toma la plástica de un avatar maligno.

Relic, de Natalie Erika James, narra ese proceso de demencia y muerte con los mecanismos propios de un filme de terror, es un filme de género puro y como tal sondea ideas, mitos y lo hace en su equivalente más sugestivo, el de la imagen lacerante, el suspense claustrofóbico y el manejo de tres personajes tan vínculados que, aquí sí, funcionan como una Hécate con sus consabidos atributos de luz, magia y brujería. A medida que la anciana pierde la memoria, una suerte de corrosión física se extiende por la casa en paralelo a los recuerdos y la percepción de las propias protagonistas.

La arquitectura juega un papel crucial. La casa y la familia son una misma entidad y ambas son trampas mortales, hasta que llega la aceptación. La película pudo verse en el Festival de Sitges 2020 donde obtuvo una Mención especial (por su dirección), un festival; por cierto, un certamen que ya resultó paradigmático a causa de la excelencia de sus debutantes femeninas en la dirección y por tener la muerte como tema troncal. Lo mejor de este debut cinematográfico, que tiende diálogos muy estimulantes con Amulet, película dirigida por otra debutante, Romola Garai, es su naturaleza de filme fresco y con los prestamos del fantastique gratamente justificados. Estamos ante un nuevo terror en el que el discurso femenino y mitológico pone sobre la palestra temas universales, como la muerte, la identidad, la fertilidad o, en este particular, la desmemoria. Algo, por cierto, que en otro tono también podemos otear en la serie televisiva Servant (2019) creada por Tony Basgallop.

Con Relic y Amulet tenemos una sofisticada reformulación del sustrato pagano y folk en clave siglo XXI de algunos conceptos expuestos con excelencia en en filmes como Hagazussa (Lukas Feigelfeld, 2017), y ese es uno de sus enormes valores: llevar a un moderno envoltorio fugas interesantes de la temática de lo brujeril anidado en el cuento tradicional, en el ideario folk. Quizá en muy poco tiempo nos regalemos el término de un nuevo subgénero o etiqueta para esta suerte de "horror hecatiano", pero hasta entonces disfrutemos de las joyas de estas poderosas debutantes que, reitero, tienen las justas deudas con el legado del fantástico reciente, más allá del ya citado con la obra descomunal de Roman Polanski o el, por ejemplo, Neil Jordan de la otrora denostada, pero para mí muy reivindicable In Dreams (1999).

Relic es un festín de equilibrio formal e ideas poderosas, y lo mejor es que es puro terror, puro género.


Artículo publicado el 12 de marzo de 2021

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